ACERCA DEL MUSEO


El Museo Nacional de la Muerte se inauguró el 19 de junio de 2007 bajo el auspicio de la Universidad Autónoma de Aguascalientes con la donación de la colección personal del maestro grabador Octavio Bajonero Gil.
En 2014 se amplió el discurso museográfico con la inclusión de la iconografía de la muerte y el arte funerario en el desarrollo histórico de México. En las nuevas salas de exposición se albergó en comodato parte de la colección personal de Daniel Mercurio López Casillas.

La imagen del Museo Nacional de la Muerte (MUMU) rescata la personalidad renovada y festiva de la iconografía de la muerte y el arte funerario en México, con un recuerdo de las manifestaciones tradicionales y coloridas de la muerte, tales como el papel picado y las calaveras de azúcar.
El Museo está distribuido en tres recintos del patrimonio universitario: Edificio “19 de Junio”, Edificio “C.P. Humberto Martínez León” y Edificio “J. Jesús Gómez Portugal”, construcciones colindantes. Dichos edificios se sitúan en el centro de la capital del estado de Aguascalientes, calle Rivero y Gutiérrez esquina Morelos.

SALAS DE EXPOSICIONES


SERVICIOS


Tienda

El visitante puede encontrar una gran variedad de productos a la venta. Se ofrecen artesanías de diversos estados y localidades del país, artículos decorativos y/o utilitarios, libros culturales y de arte así como grabados y tarjetas. Este espacio del museo ha permitido la creación e incorporación de creadores estatales en la oferta de piezas al público.

EXPOSICIONES TEMPORALES


CONTEMPLADORES DEL COSMOS

De Mariana Palova
Género:Arte digital
Inauguración: miércoles 4 de abril de 2018, 19:00 horas
Sala Polivalente
En exhibición del jueves 5 de abril al domingo 22 de julio de 2018

Mariana Palova (Jalisco, 1990). Es una escritora y artista mexicana. Licenciada en Diseño Gráfico, alquimista entusiasta, amante de la naturaleza, el misticismo, las artes ocultas y la música folk. Escribe desde los trece años, pero comenzó a crear obras de arte a los diecisiete y su trabajo visual ha sido presentado en más de setenta exposiciones en México, Estados Unidos, Sudamérica, Asia y Europa, así como impreso en diversos libros de arte y colecciones alrededor del mundo. En 2015, decidió dar un paso fuera de su carrera artística para centrarse en su sueño de volverse escritora. Tres meses después de la autopublicación de "La Nación de las Bestias", su primera saga literaria, ésta fue adquirida en el 2017 por una editorial en Los Ángeles para su traducción y publicación en habla inglesa.

CONTEMPLADORES DEL COSMOS. Estamos ante una joven promesa que nos permite adentrarnos en mundos de novedad que abrazan artes tradicionales, modernas, antiguas y propositivas. Mariana Palova pretende introducirnos en una locación temporal sin tiempo, en un espacio no determinado pero ubicado geográficamente, en una trama recurrente, pero a la cual se le puede acercar desde tantos ángulos que la aportación puede surgir desde uno de esos puntos inexplorados.
En la exposición Contempladores del Cosmos, recrea personajes, criaturas y elementos del universo material e imaginario, justo como pretende hacerlo a través de su escritura. La referencia general es sumamente sugestiva: seres que deambulan entre los sueños y la realidad, sea tergiversada o natural. De cualquier modo, difícilmente es posible acceder a estos mundos sin un estímulo, sin una sustancia que provoque un proceso alquímico en nuestro ser y exalte nuestra capacidad de entrar y salir de espacios interdimensionales al puro estilo de Aldous Huxley.
Ahora bien, las nociones "hechizo", "errante" y "dios" son tan genéricas que en realidad no son sino parte de nuestra realidad. Cada ser humano se conforma de estos parámetros, cada uno es la suma de estos tercios en su existencia. Así la historia se sentaría en personajes de carne y hueso en su diario decidir y hacer, en su búsqueda constante de encontrar, saber, ser... tal y como sabemos que somos y existimos al contemplar el Cosmos.
Palova & Padilla

LA MUERTE: HERENCIA, TRADICIÓN Y DEVOCIÓN

De Joel Torres
Género: Fotografía
Inauguración: miércoles 4 de abril de 2018, 19:00 horas
Galería Exterior
En exhibición del jueves 5 de abril al domingo 22 de julio de 2018

La muerte, hecho innegable de la realidad humana y referencia obligada del imaginario simbólico, individual y colectivo, se proyecta como una multifacética expresión cultural de la forma de ser y actuar –pensar- del mexicano.
En ella, por medio de diversas manifestaciones, donde sobresale la imagen de la calavera, producto sucedáneo e imprescindible de la cultura religiosa católica, expresa diversos sentidos, mayoritariamente moralizantes y doctrinales; deviene acendrado reflejo significante de nuestra escatológica visión del mundo; nos recuerda lo genésico de nuestro origen y hacia dónde vamos. El hecho mortuorio, visto desde las imágenes religiosas, consuma, a partir de un referente iconográfico, un nicho de objetivación ontológica de lo que para nosotros significa morir.
La apropiación simbólica de las distintas imágenes de la muerte entre los mexicanos, se revela de manera singular a partir de diversos motivos, y que son fundamentalmente, producto del mestizaje entre la cultura del Viejo Mundo y la diversidad de tradiciones prehispánicas del territorio mesoamericano, con fuerte sentido de Aculturación y sincretismo, desde lo secular y lo religioso.
La imágenes fotográficas de Joel Torres, abrevan en ese espacio social donde la muerte, es en distintos espacios, más que una representación, un icono objeto de adoración; es el rostro visible de la herencia viva de las formas en que creemos y vivimos la religión, y que rebasa lo cotidiano para volverse vínculo inmanente con lo sagrado.

En sus fotos, la imagen de la muerte, es proyección y destino, raigambre de lo santo en el fervor colectivo, compañera de vida y desde la calavera y las imágenes religiosas, se convierte en niña blanca, santa, guerrera florida, hija del tzompantli, del altar místico y popular; se transfigura en barro colorido y ornamental; deviene en calaca sonriente, catrina emperifollada; se transforma en una representación jocosa de la vida más allá de la vida, colectivizada cada noviembre redivivo en la festividad del día de muertos; aparece tatuada en la piel como un ex voto, milagrera y protectora; es máscara y metáfora; nos habla desde el mural urbano, se vuelve señora de la cofradía y el milagro; se asume derrotero final, la que encauza en este mundo, los veneros de la fe religiosa.
En su registro temático, la fotografía de Joel Torres muestra en una crónica festiva, a la muerte como una manifestación mística y mundana de personas orgullosas de sus creencias; es el reflejo de una devoción movida por el arraigo de la fe, imbricada en lo profundo de la religiosidad popular; germen y semilla de las tradiciones que subyacen en lo más hondo del imaginario personal y colectivo, sedimentadas en la costumbre y el ritual, y en donde la exaltación visual por los santos y las imágenes religiosas, memoriosa nos recuerda día tras día, consciente o inconscientemente, desde un insondable sentido de identidad comunitaria: memento mori (recuerda que vas a morir).
Juan Francisco Pizaña Morones

DIRECTORIO


Dr. en C. Francisco Javier Avelar González
Rector

M. en Der. Const. J. Jesús González Hernández
Secretario General

M. en Ing. Luis Gilberto Zavala Peñaflor
Director General de Infraestructura Universitaria

Dr. en MK José Trinidad Marín Aguilar
Director General de Difusión y Vinculación

L.A.E. Elvia Farfán Rosas
Jefa del Departamento de Difusión Cultural

Lic. José Antonio Padilla Pedroza
Encargado de Museos y Galerías

Lic. José Antonio Padilla Pedroza
Alain D’Mora
Museografía

Lic. Daniel Mercurio López Casillas
Antropóloga Ana Pelz Marín
Curaduría